Unos migrantes en uno de los cuatro barcos turísticos alquilados por La Valeta, el pasado martes a 20 kilómetros de la costa maltesa.
Unos migrantes en uno de los cuatro barcos turísticos alquilados por La Valeta, el pasado martes a 20 kilómetros de la costa maltesa.RENE ROSSIGNAUD / AP

El Gobierno de Malta permitió el domingo que 425 migrantes retenidos en altamar durante más de 40 días desembarcaran después de que un grupo de ellos amenazara con secuestrar a la tripulación de los barcos fletados —cuatro embarcaciones turísticas alquiladas por La Valeta— donde estaban retenidos, según las autoridades del archipiélago mediterráneo.

El primer ministro Robert Abela dijo que el Gobierno se vio obligado a intervenir cuando la tripulación de uno de los barcos, el Europa II, le llamara directamente para solicitar ayuda. “Nos dieron media hora para actuar o la tripulación sería secuestrada”, dijo en una entrevista televisada. Abela señaló que el Ejecutivo decidió no abordar el barco por la fuerza después de que el Ejército advirtiera del riesgo que suponía para la integridad física de los migrantes y del personal de servicio.

La emisora estatal TVM apuntó que los migrantes tomaron el control de partes de la embarcación, dejando a la tripulación y los agentes de seguridad acorralados. Según el primer ministro, ocuparon la cocina, agarraron cuchillos y amenazaron con quemar basura y hacer estallar un cilindro de gas. Poco después, los barcos fueron escoltados por dos patrulleras del Ejército hasta el puerto de La Valeta.

El Gobierno maltés comenzó a poner a los rescatados en embarcaciones turísticas alquiladas tras insistir en que los puertos malteses estaban cerrados debido a la pandemia de covid-19. Abela aseguró durante la entrevista que los centros de recepción de la isla están desbordados y se quejó de que los Estados miembros de la Unión Europea no han mostrado solidaridad ni voluntad de acoger a estas personas. El Gobierno ha recalcado recientemente que continúan “las negociaciones para la reubicación” de estos migrantes mientras que «los procedimientos de expulsión se acelerarán especialmente” para quienes no tienen derecho al asilo.

El repunte de las hostilidades en Libia, donde el Gobierno internacionalmente reconocido del primer ministro Fayez el Sarraj ha estado obligando a retroceder a las fuerzas del hombre fuerte del Este del país, el mariscal Jalifa Hafter, ha despertado la preocupación en Bruselas por un posible incremento de las llegadas irregulares a través del Mediterráneo, después de una fuerte desaceleración durante los meses de fuertes restricciones para tratar de evitar la propagación del virus.

Malta e Italia declararon al inicio de la emergencia sanitaria que sus puertos ya no eran seguros para acoger migrantes rescatados en altamar. Sin embargo, el Ejecutivo maltés aseguró recientemente haber “ganado la guerra” contra la pandemia, según el diario Malta Today. Nueve personas han fallecido en el país por covid-19, la última el 29 de mayo.

Source : El Pais